La paradoja de Nación: proyecta millones de argentinos hacia Vaca Muerta, pero retacea recursos a Neuquén

El Gobierno nacional reconoce el potencial económico y demográfico de la Patagonia, mientras la provincia debe invertir en rutas, escuelas, hospitales, viviendas y servicios para acompañar el crecimiento.
14 de septiembre de 2026Redacción Diario NeuquenRedacción Diario Neuquen

El Gobierno nacional anticipa un posible cambio profundo en el mapa demográfico argentino, con millones de personas trasladándose desde el Área Metropolitana de Buenos Aires hacia las provincias productivas. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, estimó ante el Financial Times que unos cuatro millones de argentinos podrían dejar Buenos Aires y el conurbano, de los cuales cerca de dos millones tendrían como destino la Patagonia petrolera y gasífera, con Vaca Muerta como uno de los principales polos de atracción. El escenario plantea, sin embargo, una contradicción: mientras Nación proyecta ese movimiento poblacional, provincias como Neuquén afrontan buena parte de las inversiones necesarias para sostener su crecimiento.

La expansión demográfica demanda rutas, viviendas, escuelas, hospitales, seguridad y servicios públicos, en un contexto marcado por la reducción de la obra pública nacional. El contraste también aparece en el financiamiento de la infraestructura: según datos citados del Instituto Argentina Grande (IAG), la recaudación nacional mediante el impuesto a los combustibles aumentó significativamente respecto de 2023, mientras Neuquén viene reclamando una distribución acorde de recursos destinados, entre otros objetivos, al mantenimiento de la red vial. La provincia, además, debe responder a una demanda creciente sobre sus servicios como consecuencia de la llegada de nuevos habitantes atraídos por el empleo y la actividad económica.

Frente a ese escenario, el gobierno de Rolando Figueroa sostiene una estrategia basada en financiar infraestructura con recursos provinciales y con el crecimiento generado por Vaca Muerta. La Provincia impulsa inversiones en establecimientos educativos, hospitales, rutas, seguridad, viviendas y servicios, al tiempo que busca incrementar la producción hidrocarburífera para transformar una mayor actividad económica en recursos disponibles para obras. Esa política fue acompañada por un proceso de ordenamiento de las cuentas públicas, reducción de gastos y eliminación de estructuras consideradas innecesarias, con el objetivo de ampliar la capacidad de inversión del Estado neuquino.

La proyección realizada desde Nación expone así uno de los principales desafíos para los próximos años: las provincias productoras no sólo deberán generar la energía y los minerales que impulsen las exportaciones argentinas, sino también construir las condiciones para absorber una eventual migración interna de gran escala. En Neuquén, donde el crecimiento poblacional ya acompaña la expansión de Vaca Muerta, el desafío supone financiar cada vez más infraestructura mientras persisten las diferencias con Nación por recursos y obras. La paradoja es que el propio Gobierno nacional identifica a Neuquén como uno de los grandes destinos del futuro económico argentino, mientras la provincia debe afrontar con una fuerte participación de recursos propios el costo de prepararse para ese futuro.

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